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domingo, 28 de diciembre de 2008

Más salario y menos trabajo


Trabajar, sacarse el ancho, sudar nuestro esfuerzo día a día. Para los peruanos es toda una filosofía, para los holandeses otro asunto más en su lista de preocupaciones. Así lo demuestra una investigación que afirma que al menos una tercera parte de los holandeses espera que hasta el 2010 sus ingresos se eleven en 257 euros, por supuesto sin trabajar muchas horas. Por lo general los holandeses trabajan 1,340 horas por año. Si se les compara con los alemanes tenemos que ellos trabajan 1,467 horas, en tanto que los belgas llegan a 1,528 horas por año. El promedio de los franceses es de 1,531 horas.
Si vamos al otro lado del mundo, en los Estados Unidos se trabaja un promedio de 1,825 horas y los sur coreanos 2,447 horas por año. ¿Y los peruanos?
Como apreciamos, los holandeses trabajan poco, pero ganan bien. Muchos de ellos prefieren trabajos de medio tiempo o de 32 horas por semana. Esta ideal manera de trabajar, se verá alterada en el 2009 debido a las consecuencias de la crisis financiera.
Estas cifras fueron dadas por Motivaction que encargó un estudio al GGN (Incassospecialisten en Gerechtsdeurwaarders) para conocer lo que piensan los holandeses sobre la situación económica, el trabajo y la forma de pagar sus cuentas.
Al referirse a la crisis financiera, apenas un 6% piensa que esta no influenciará la economía naranja. En cambio una tercera parte espera aquí una crisis en el sector de hipotecas. Por su parte la mitad de los entrevistados afirma pagar sus cuentas algo tarde, más por la mala memoria de las fechas y pereza que por falta de dinero, afirma Pieter Paul Verheggen de Motivaction.
La investigación también define los tipos de los pagadores holandeses:
Los sorteadores de riesgo: son los ahorradores y pagan puntualmente
Los gastadores: dan más de lo que tienen.
Los descuidados: están ocupados en cualquier otro asunto menos en pagar las cuentas.
La disciplina del pago es grande en el sector del alquiler o hipotecas. Cerca del 85% dice tener problemas financieros. El sector energía y el pago del seguro de salud vienen en segundo y tercer lugar. Más o menos dos tercios de los entrevistados se preocupan por el pago de las cuentas aunque cuenten con muy poco dinero.
En cambio el panorama para las holandesas es diferente. Muy pocas alcanzan puestos ejecutivos altos, apenas el 5% los dice la investigación de Female Board Index de Mijntje Luckerath-Rovers, docente de la Universidad Erasmus en Rotterdam.
Esta investigación fue realizada en 122 empresas. De 928 directores y consejos de vigilancia en diciembre fueron solo 48 mujeres y de estas 27 no son holandesas. Ahold tiene el mayor número de mujeres en estos puestos con un total de 10.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Crisis financiera, política y de identidad



¿Qué está pasando otra vez en Bélgica? Nada menos que está enfrentando una nueva crisis política, puesto que el rey Alberto II aceptó la renuncia del gabinete de ministros a cargo de Yves Leterme.

Para Leterme ha sido su cuarta renuncia en seis meses, lo hizo dos veces como formador del gabinete y dos veces como premier. Los más voceados para este puesto, que parece no atraer a muchos candidatos políticos (que diferencia con el Perú) son Jean Luc Dehaene (68), muy popular en las filas de los cristianos demócratas flandeses, pero por el momento es el hombre fuerte del banco Dexia y miembro del parlamento europeo; el otro candidato es el parlamentario Herman van Rompuy (cristiano demócrata) y antiguo premier y finalmente el caserito de Bruselas, es decir Guy Verhofstadt (del partido liberal). Esta crisis política aparece en momentos cruciales puesto que es el tiempo para tomar decisiones importantes en cuanto a los presupuestos para el 2009.

Esta renuncia, según los politólogos y medios belgas, podría deberse a que Bélgica enfrenta varios problemas sin resolver como la venta del banco Fortis al BNP francés, acción que debió concluir hace algunas semanas, pero que se viene dilatando.

Finalmente, la crisis de identidad la ha originado la nueva Miss Bélgica Zeynep Sever, una jovencita de 18 años de origines turcos, que habla muy bien el francés, pero apenas pronuncia el holandés. Lo mismo sucedió el 2007 con Alizeé Poulicek, quien no sabía ni jota de holandés. Así es Bélgica. Un pequeño país que enfrenta grandes problemas y decisiones.


In Charleroi is een nieuwe Miss België verkozen: Zeynep Sever, een 19-jarig meisje van Turkse origine. Zeynep woont in Molenbeek, spreekt perfect Frans, maar kan zich nauwelijks uitdrukken in het Nederlands. Vorig jaar won Alizée Poulicek de wedstrijd, en ook zij sprak bij de start van haar Miss-carrière weinig of geen Nederlands. En net als vorig jaar, zorgde dat dit jaar voor heel wat discussie in de coulissen van de verkiezingsshow. Volgens sommigen is Nederlands kennen zelfs een absolute voorwaarde om België te vertegenwoordigen als Miss. Maar ook Zeynep belooft dat ze er tussen haar Missopdrachten door aan zal werken.Haar voorganger Alizée Poulicek gaf alvast het goede voorbeeld. Ze volgde het voorbije jaar intensief cursussen Nederlands, mét resultaat: tijdens deze verkiezingsshow babbelde Alizée vlot met de Vlaamse pers in het Nederlands. Wij mochten in maart dit jaar al ondervinden dat Alizée veel vooruitgang had geboekt. Toen al vertelde ze ons in zeer degelijk Nederlands over haar jeugd, over haar belevenissen als Miss België en over haar talenkennis.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Una Navidad diferente


En Holanda la Navidad es diferente. Es fría por el clima (a veces nieva en esta época) y fría porque no se comparte el 24, sino el 25 por la noche con una cena, no hay nacimiento, pero sí árboles y adornos más de estilo norteamericano.
En cuanto a las creencias religiosas su población en su mayoría es protestante, cuenta con un 21% de católicos y según las estadísticas, cada año crece el número de otras religiones. Con el tiempo, según los expertos, los protestantes se ubicarán en los pequeños pueblos, las ciudades más pobladas serán más multiculturales y poco a poco quedará menos de lo típico holandés.
Pero por supuesto, seguirán tradiciones como en el año nuevo de sentarse a ver televisión comer sus Oliebollen, un promedio nada más de cinco, y empezar a llamar o enviar mensajes de texto (SMS) a su familia y amigos.
En cuanto a los regalos por estas fiestas, prefieren comprar por internet que ir a una tienda, y lo que regalan son relojes, perfumes, pulseras y los famosos marcos digitales (que permiten ver hasta 50 fotos). También están los juegos para computadora y Nintendo para chicos y grandes (Wii y el DS) que esta vez han acaparado con un 56% las compras por internet. Sobre la comida, les digo una gran verdad, no hay como en Perú. Aquí además que todo ya tiene otro precio, querer hornear un pavito (de apenas 3 kilos) cuesta cerca de 29 euros, así que hay que cambiar de menú.

Feliz Navidad!

viernes, 12 de diciembre de 2008

Migrantes, extranjeros incluidos, excluidos

Todos somos iguales cuando dejamos la madre Patria. Somos migrantes, desconsolados viajeros, cazadores furtivos de una historia, de un sueño que se haga realidad. Extranjeros que aseguran estarán sólo por un tiempo. Migrantes que vagan por tierras ajenas, a veces sin saber a dónde los llevará el destino. Muchos se acomodan a su nueva etapa de la vida, tienen una familia mixta (casados con extranjeros), trabajan y tienen éxito, otra mayoría consigue “vivir”, diría sobrevivir. Pero creo que a todos la nostalgia y los recuerdos nos remecen el alma cada cierto tiempo, y los inviernos y las desilusiones nos acercan a la idea de volver a nuestros países de origen. No importa si allá, al otro lado del mundo, al este de este país que vive bajo el nivel del agua o en el Asia, los regímenes políticos no ofrecen servicios básicos, ni seguridad, ni un futuro decente se podría afirmar, pero el deseo es querer volver.

Aquí las historias de los migrantes que he conocido a lo largo de mis días por el viejo mundo. Algunas son parecidas, otras son crudas, muchas son parte del día a día. Todas han sido contadas con libertad, con cierto aire de esperanza. Sus nombres los he cambiado, son imaginarios, pero las historias continúan. Cualquier parecido es solo pura coincidencia.

Tres años

Ya llevo cerca de tres años en Europa. He estado de un país a otro según el trabajo que se me presenta. Al comienzo ha sido duro, pero a la vez ha sido un reto para mi. Solo así creo que los migrantes pueden sobrevivir: trabajando duro, viendo las oportunidades que se presentan y no apegándose a nada.

Al menos creo que así se puede vivir por estas tierras. Tengo 33 años y me llamo Manuel. En Perú vivía en Trujillo, estudiaba administración, pero en un centro particular, no la universidad. Trabajaba en una tienda como vendedor, pero la paga no era buena, estaba basada casi en su totalidad en lo que vendías y por eso me parecía un poco injusto.

En Europa es diferente. Eres migrante y desde el inicio te das cuenta que no tienes muchas oportunidades. Nada de oficinas bonitas, ni trajes especiales, tampoco necesitas corbatas. Ni pensar en un auto, eso está lejano para mí. Aquí es la bicicleta, el bus, el tram, tranvía, el tren y por último caminar. Así me traslado. ¿Los taxis? ¡Ni soñar!

Hace dos años vine a Holanda, aquí tengo dos trabajos. Limpio una escuela dos veces por semana y por las mañanas a eso de las 7 soy el que manda en un restaurante, bueno eso es una forma de explicar que el manager me deja la llave y trabajo solo. Este trabajo me lleva entre 3 a 4 horas y depende de lo que pasó la noche anterior. Los viernes son los días más ocupados así que el sábado me toma más tiempo colocar todo en orden. Me pagan en negro. Es decir sin seguro, ni pensión, solo bruto. A los encargados no les importa mi situación legal, ni lo mal que hablo el idioma, el nederespanish (un poco de holandés, español e inglés) o cholandés como me gusta decirlo, pero nadie me entiende.

Mi primer país fue España. Allí trabajé de cocinero porque algo se aprende cuando se tiene una familia grande, pero llegaron los nigerianos, albaneses y otros y el trabajo comenzó a escasear, les pagaban menos y los preferían en lugar de los peruanos.

Luego estuve por Bélgica, allí aprendí el flandés u holandés. Recontra difícil, pero lo hablo y aunque no entiendo mucho lo que leo, con el diccionario como que aprendo algo más. En Putte, el pueblo donde viví, hice de todo: jardinero, reciclador, trabajé en una granja de fresas, lavador de platos, limpiar restaurantes y constructor de calles.

En este tiempo he aprendido mucho de estos países y cada vez más admiro al Perú y extraño a mi familia. A veces, cuando alcanza les envío 100 euros. Otros meses cuando no tengo trabajo, nada. ¿Qué si pienso volver al Perú? No lo sé. Al menos aquí tengo dinero, trabajo, un cuarto compartido con otros latinos. ¿Qué haría en el Perú? Allá no te pagan por horas para limpiar, menos para pasear a un perro.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Un momento en cualquier tiempo




Una calle especial del Cusco ha vuelto, luego de años. Allí estuve quince o veinte veces, pero cada vez encontraba algo nuevo, algo distinto que me inspiraba para seguir adelante.


Hoy, ha vuelto a nevar en Holanda. El sol no ha salido para nada y ver esta foto me ha remontado a esta época, donde mi mundo era, y todavía lo es, la fotografía.


Los paisajes son distintos, pero los admiro con el mismo entusiasmo de antes. Así lo haré ahora y siempre.


domingo, 16 de noviembre de 2008

Américo quiere su zanahoria


¿Quién es Américo? Pues nada menos que el caballo blanco de Sinterklaas, que pide una zanahoria a los niños. Ellos siguen la tradición de colocar un zapato con su zanahoria para el cansado caballo de Sint y a cambio, si se han portado bien, recibirán un regalo.


En estos días existe la costumbre de regalar letras de chocolates con la inicial del nombre del niño y también se saborean monedas de chocolates, speculaas (un tipo de galleta) y marzipan en forma de frutas.

Pareciera que al final Santa Claus, Papa Noel y San Nicolás son el mismo personaje, puesto que Sinterklaas pasó a formar parte de la historia de América, cuando los holandeses llegaron a Nueva Amsterdam, que fue bautizada años más tarde por los ingleses como Nueva York.

sábado, 18 de octubre de 2008

Bélgica y Holanda veneran al Señor de los Milagros



Coincidencia divina. El 12 de octubre, día de la hispanidad, fue celebrada la misa dedicada al Señor de los Milagros en Amsterdam. No solo hubo peruanos, sino latinos venidos de diversas partes cercanas a esta metrópoli. Todos estaban unidos por una misma fe, por un mismo color, por una misma lengua: el castellano.







La Iglesia de San Nicolás, que data de 1884 y está ubicada en pleno centro de la ciudad de los canales, fue el centro de reunión. Este edificio de techos altos, con delicados vitrales, construída por el arquitecto Adrianus Bleijs, reunía a los hispanos hablantes fieles de una fe que no tiene fronteras.

En el altar el padre Theobaldo Beusink, fundador de la Casa Migrante, también celebraba una fecha especial, sus 50 años de labor sacerdotal. Este cura holandés, pero que habla muy bien el castellano, dio una lección de vida y conocimiento de la realidad de nuestros países, al hablar sobre los sucesos en Bolivia, Perú y la crisis financiera e incluso se animó a aconsejar a los gobernantes de esta zona del mundo para que construyan sus gobiernos de forma inteligente y realista.

Destaco también el humor con que vivimos los peruanos pese a la etapa de corrupción que ocurre en el gobierno. Contó que hace poco un peruano amigo suyo le contó porque el gobierno actual tiene como símbolo la paloma. Se asegura que esta ave está allí para recordar con su canto que la corrupción siempre está presente. Agregó que “en el Perú hay milagros y mucho más en este mes. Y debemos entender la palabra de Dios que en el fondo es un lenguaje de amor y humor”, dijo.

El padre, que por muchos es conocido solamente como Theo, hizo un llamado a la comunidad cristiana hispano hablante que puede contribuir a que el mundo sea mejor, porque aún es un continente puro. Pidió para que las economías no solo de nuestro país salgan adelante y enfatizó que “hablar la misma lengua no quita las diferencias, pero sí acorta las distancias”.

La misa fue organizada por la Hermandad de Amsterdam con el auspicio del Consulado del Perú, a cargo de la sra. Liliana Torres – Muga, que terminó con la procesión de la imagen del Cristo Morado. No faltaron los saludos a los miembros de la Hermandad, que existe en esta ciudad desde 1991, y que hoy está presidida por la profesora Ada Berrocal.

En Bélgica
En las afueras de Antwerpen, el puerto más grande de Bélgica, se ubica la Iglesia Sint Catherine, en la zona de Kiel. A diferencia de Holanda, esta iglesia es mucho más modesta, pero igualmente antigua y llena de historia. Allí entre las bancas de madera no solo se sentaron peruanos. Se podía identificar a ecuatorianos, bolivianos, centroamericanos, belgas, holandeses y americanos. Porque la fe no entiende de fronteras, ni razas y menos de idiomas. Así una vez más el Cristo Moreno hacía un milagro, en su undecimo año de estar por esas tierras lejanas.

Corazones morados colgaban de las columnas de la iglesia. Olor a sahumerio, hábitos color púrpura eran parte de este día especial. En el fondo se podía apreciar a los grupos de baile que se alistaban para brindar su homenaje, a la manera peruana: con zapateo, guitarra y música andina.
Luego de la misa, la imagen del Cristo Morado recorrió las calles de Kiel, invadiéndolas con los olores del sahumerio y precedida por las andas de San Martín de Porres y Santa Rosa de Lima.
A diferencia de Lima, en Bélgica y en Holanda no hubo olor de anticuchos, picarones, ni dulces típicos como los turrones de Doña Pepa, pero sí hubo mucha fe y peticiones. Y otra diferencia más: el anda de este Cristo querido y al que se le pide hasta lo imposible, es cargado sólo por mujeres.




domingo, 28 de septiembre de 2008

Limalandia: ¡vivan las fiestas!


¿Qué te vas al Perú en invierno? Fue la pregunta de varios holandeses. Claro ellos creen que el invierno en el Perú es como en Holanda. Ni hablar. En Lima, cuando llegamos, hacía 19 grados, mucho más que la primavera holandesa y como regalo del clima tuvimos días soleados.
¿Qué más? Pues no puedo dejar de hablar sobre las invitaciones. La primera de la primera vino de mis amigas del taller de manualidades. Así es, esas “chicas” lindas, generosas y siempre con tiempo para escuchar. A todas ellas va mi cariño, porque simplemente son maravillosas. Y no crean que tienen tiempo de sobra. Todas ellas tienen una vida, familia y muchas tareas que realizan, pero siempre encuentran el huequito amical para saborear un lonchecito. En nuestro reencuento no podía faltar una torta y la supieron escoger en la pastelería D’Silvana, donde hacen unas para chuparse los dedos, además de sus empanadas. A toda esta ricura alta en carbohidratos se unió un pastel de alcachofas, jamón y crema blanca, preparada por doña Elena, con quien siempre intercambio correos electrónicos.
Las chicas, como dije, se pasan de vueltas. Siempre están atentas a esos detalles que uno ya olvida.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Amigos, hermanos y hermanas



Quiero compartir un poco de la vida. A mis amigas Rosanna, Pilar, Melva y Julia y a mis amigos-hermanos Rubén, Johnny y Clorinda.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Cuando los males vienen y debes cumplir tareas

Solo para contarles que estuve super mal la semana pasada. Ya desde el martes sentía que mi garganta iba creciendo de a pocos, hasta que se puso roja y comer empezaba a ser una tortura, pero dije (para levantarme el ánimo, como me recomienda mi comadre Rosanna) ya pasará.

El jueves 11 tuve mi examen de holandés en el ROC (Regionaal Opleidingen Centrum, un instituto para adultos migrantes) que queda en Leiden. Descubrí que mi holandés (los tres meses que estudié en el 2007) no estaba oxidado. Hablé, escribí, escuché y cometí errores como cancha, pero con todo me pusieron en el nivel 2 rápido, porque parece, según la prueba sicotécnica que me hicieron, aún en mi cerebro se alojan algunas neuronas que sirven para aprender idiomas. Hasta allí todo bien. El día fue soleado, con 16 de temperatura, un viento bárbaro.

Por la tarde entrevisté a los peruanos que hicieron un himno para la ciudad de Amsterdam, casi dos horas conversando de sus experiencias, que me transportaron a otro mundo, al que me gusta ir, en el cual puedo manejar lo que sé, es decir, escribir, preguntar e imaginar. De allí otra vuelta a la realidad y parece que en el trayecto el aire, el frío y no sé que más jugaron en mi contra. Amanecí con fiebre, con el cuerpo adolorido como si me hubieran dado de golpes, la cabeza me daba vueltas y para culminar me dolían los ojos. Ese dolor es realmente el primero que en mi vida que he sentido, que feo, parece que se van a salir los ojos de su órbita.

Por supuesto no pude ir a dejar a mi hija al colegio, nos despertamos tarde, la casa patas arriba, yo temblando porque del calor pasaba a los escalosfríos y solo estábamos las dos. Así que preparé lo que pude, un desayuno así no más y de vuelta a mi cama. Termómetro a la mano, papel, mi pote de Mentholatum traído desde Limalandia y a ver televisión. Pero la fiebre hizo de las suyas
y comencé a temblar como terremoto de Ica y ni me podía mover. Brenda me traía agua en sus vasitos para tomar, ella es asi tan compadecida siempre con la mami y me decía "duerme yo te despierto después". Así que para bajar la fiebre me rendí ante dos Panadol que me tumbaron.

Así entre 39 grados y 38 pasé el viernes (gracias era viernes), a esta fiebre se asoció el dolor agudo de garganta, los gangleos inflamados y no me quedó otra que consultar al doctor vía e mail, pero no al de aquí, sino a mi hermano, quien me dijo es hora de los antibióticos. !Y santa maravillas! Con la primera Amoxicilina cayó la barricada de flema verde que tenía impregnada en la faringe, sentí un gran alivio, luego el color rojo al día siguiente cambió a rosado y parece que gané la batalla a virus y bacterias, porque día a día estoy mejorando.

Espero no enfermarme, aunque parece que mi punto débil, por estos lares, es la faringe. Es tiempo creo de tejer una bufanda de lana anti todo, anti viento y anti stress.